Portada del libro de la Fundación Friedrich Ebert

Portada del libro de la Fundación Friedrich Ebert

Hace exactamente un año estaba terminando un encargo de la fundación Friedrich Ebert, ligada a la socialdemocracia alemana.

Querían que escribiera el capítulo chileno de un libro sobre las políticas comunicacionales de los presidentes que ellos calificaban como progresistas. Yo terminé mi parte y hasta me autorizaron a publicarla en marzo en la web de CIPER, con el nombre de “Gobernar con voz de mujer“.

Quedé con gusto a poco porque reporteé mucho, pero al momento de escribir tuve que hacer un esfuerzo por guardarme muchos detalles que aunque en Chile pueden ser interesantes y sabrosos, no calzaban con el perfil internacional del libro.

Lo más divertido de la experiencia fue que me entrevistaron en LUN porque aparecen citas de la única entrevista que ha dado el encargado de las comunicaciones de Bachelet, Juan Carvajal.

Cuando ya pensaba que el libro había pasado a la historia, ahora por fin lo publicaron. La próxima semana espero tenerlo en mis manos. Por mientras, una versión en PDF puede descargarse desde el sitio web del Centro de Competencia en Comunicación para América Latina.

Me sorprendió mucho el título: “Los telepresidentes: Cerca del pueblo, lejos de la democracia”. Me gusta lo de Tele-presidentes, pero al menos en Chile, creo que la lejanía de la democracia no se aplica. Podremos criticar muchas cosas de nuestro sistema o cuestionar si el famoso “gobierno ciudadano” es realmente una herramienta democratizadora, pero creo que hablar de que estamos lejos de la democracia es un exceso.

Tal vez en otros países la calificación puede estar más cerca de la realidad, pero no hay que perder la perspectiva: son varios los presidentes que dan fuertes señales populistas e incluso autoritarias – sobre todo en su relación con la prensa-, países en que el tema de la calidad de la democracia ha estado en fuerte debate, pero no se puede olvidar que todos ellos fueron elegidos por votaciones libres y abrumadoras mayorías en una región que no hace mucho era terreno fértil para las dictaduras.

El tema da para largo. Todavía no termino de leer el libro, supongo que al final tendré una mejor respuesta para el título. En lo que llevo, me parece que la calidad de las crónicas es irregular, algunas muy buenas, otras no tanto. Pero me parece que un libro que hace el barrido de las políticas comunicacionales de todos los gobiernos de América Latina vale la pena ser leído. Lo sé, la recomendación viene de cerca.