Barack y Michelle Obama retratados por Mariana Cook en 1996

Barack y Michelle Obama retratados por Mariana Cook en 1996

En las últimas semanas la Obamamanía lo ha llenado todo y uno ya puede casi recitar su biografia y sus promesas. Por eso resulta interesante la entrevista a Michelle y Barack Obama que publican Le Monde en Francia y The New Yorker en Estados Unidos.

Fue hecha por la fotógrafa Mariana Cook en 1996, cuando Obama recién se asomaba en política, como recién electo senadar de Illinois. Cook preparaba un libro sobre parejas estadounidenses y los Obamas no calificaron para la edición final, así es que nunca se publicó.

El diálogo es algo disperso, pero lo que me gusta es que ellos tratan de contar quiénes son, hacia dónde quieren ir y cómo se sienten como pareja. La gracia es que fue hecha antes de que aprendieran a recitar su historia y venderse como políticos, porque por muy espontáneos que se les vea hoy, me imagino que ya hay un libreto detrás.

Les dejo algunos fragmentos. Es una traducción libre, pues mezcla la versión francesa y norteamericana, que no son idénticas:

Michelle y cómo conoció a Barack: Era extraño, esta agitación entorno a este estudiante de primer año, tan brillante, tan bello, tan inteligente, todo el mundo le prestaba toda su atención a Barack… Yo soy más bien del tipo escéptico, yo pensaba, claro, es seguramente un cretino, enfin… Estaba muy escéptica porque siempre he pensado que cuando los juristas se extasían con alguien, son negligentes con las cualidades sociales, entonces me decía, él es genial, pero seguramente es un tipo común.
Y resulta que el primer día llega tarde. ¡Llegó tarde porque llovia! Y después avanzó en la oficina y nos llevamos bien enseguida porque era muy encantador y muy bello, yo lo encontraba bello. Creo que nos sentimos atraídos el uno hacia el otro porque no nos tomábamos nuestros roles en serio, al contrario de algunos.

Barack sobre Michelle: Y bien, encontré que ella tenía mucha presencia, eso me gustaba. Y luego Michelle es una persona fuerte, ella sabe quién es y de dónde viene.
Pero si la mira al fondo de sus ojos, leerá una cierta vulnerabilidad. En todo caso, yo la veo aunque la mayoría de las personas no se de cuenta: ella recorre el mundo, grande, bella, segura de sí misma, muy competente… Hay una parte de ella que es frágil, joven, asustadiza a veces, y creo que son esas contradicciones las que me atrajeron hacia ella. Y además ella me hace muy feliz. Ella me es tan familiar y puedo ser yo mismo con ella, ella me conoce bien, tengo completa confianza en ella, pero al mismo tiempo, por algún lado, ella sigue siendo un misterio para mí.
A veces, cuando estamos acostados, yo la miro y soy preso de un vértigo al darme cuenta que ahí está tendida una persona distinta a mí, que tiene sus recuerdos, sus origenes, sus pensamientos, sentimientos distintos de los míos. Esa tensión entre la familiaridad y el misterio teje algo sólido entre nosotros. Aún si uno construye una vida basada en la confianza, creo que es importante el otro siga sorprendiéndose y sorprendiéndote.

Michelle y el futuro en la política: Hay una fuerte posibilidad de que Barack prosiga una carrera política, aunque no está claro. Hay una pequeña tensión con eso. Soy muy cautelosa de la política. Creo que él tiene demasiado de un buen tipo para tanta brutalidad, escepticismo.
Cuando te involucras en política, tu vida es un libro abierto, y puede entrar gente que no necesiamente tiene buenas intenciones. Soy bastante privada, y me gusta rodearme de gente en la que confío y quiero. En política tienes que abrirte hacia un montón de gente diferente. Hay alguna posibilidad de que nuestros futuros sigan ese camino, sin embargo quiero tener hijos y viajar, pasar tiempo con la familia, y me gusta pasar mi tiempo con amigos. Pero vamos a ser gente muy ocupada haciendo un montón de cosas. Será interesante ver lo que la vida tiene para ofrecernos. En muchas maneras estamos aquí para la aventura, para ver qué oportunidades se nos abren. Mientras más experimentas más facil es hacer cosas distintas.

Las expectativas de Barack: Los niños son una prioridad importante. Los esperamos con impaciencia. Creo que el problema será encontrar un equilibrio entre la vida pública y la vida privada, que balanceará my temperamento mucho más tirado hacia la toma de riesgo y la ambición que el de Michelle, que tiene un instinto de estabilidad, de familia y los valores seguros. La forma en que abordemos esas cuestiones será crucial.

Así les fue:

barack_y_michelle_obam