alharacos¡Alaraaaacos! Así nos dice Aloiso da Cidade, mi amigo paulista que acaba de debutar como columnista en The Clinic. No entiende la paranoia chilena por la delincuencia, pues para sus parámetros acá no hay delincuencia. Es oxigenante leer cómo nos ven de afuera.

Les dejo también su nuevo blog, Crónicas de Guáter, una alegoría al WC donde escribe en chileno portuñolado muy divertido y juega con otro registro:

Llamo al móvil de mi amigo Juan. Él contesta al tiro, como es la costumbre de los cosmopolitas habitantes de los grandes centros urbanos.

Alo-o! escucho, con eco.

¡Juan! ¿Tai en el ascensor, weón?

No-o. – contesta, extrañando mi pregunta, nuevamente con eco.

¿Tai en la iglesia?

Tampo-o-co-o… – responde ya un poco vacilante con el rumbo de la conversación.

Entonces estai cagando, he, ¡conchesumadre! – concluyo, por deducción, el diálogo.

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