f16Imagínate que un genio en una botella te entrega US$2.900 millones para mejorar tu país, ¿en qué los gastarías?

Hoy a El Mercurio se le ocurren algunas ideas: construir cinco Costanera Center, comprar 49 aviones F-16 nuevos, triplicar la capitalización de Codelco y organizar un mundial de fútbol.

Me encantan esas notas inofensivas que muestran las líneas editoriales de los medios. Todo lo que podría hacerse con el dinero de la “deuda histórica”, se llama el artículo. Es tanta plata que cuesta imaginarse qué podría hacerse con ella, pero sin duda ninguna de las alternativas propuestas por El Mercurio para dimensionar el monto demandado por los profesores se pasaría por mi mente.

Seguro lo destinaría a gasto social o a infraestructura de uso público. Para que se hagan una idea: con ese monto podrían construirse 25 mil salas cuna (seguro no se necesitan tantas) y 1900 escuelas con jornada escolar completa. También alcanzaría para 10 hospitales -equipamiento incluido- como el que se proyecta hacer en Maipú. Admito que son cálculos a la rápida y puede haber errores, pero no es el punto. Lo importante es lo que se sueña para construir un país mejor.

Cristina K hojea el libro "150 mujeres de la historia"Encuentra las 7 diferencias:

La Tercera, 18 de septiembre de 2009:
A las 18.50 horas de Argentina y cuando sobre Buenos Aires caía una contundente lluvia y corría un fuerte viento, el abanderado presidencial de la Coalición por el Cambio, Sebastián Piñera, ingresó a la Casa Rosada para reunirse con la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
Una vez dentro del salón de audiencias del palacio gubernamental, el candidato le regaló a Fernández un ejemplar del libro Las cien mujeres de la historia, el que estuvieron hojeando juntos.
“Me gustaría ver la segunda edición, a ver si nos incorporan a mí y a la Presidenta Michelle Bachelet”, bromeó la mandataria transandina
, quien estaba acompañada del canciller Jorge Taiana e hizo pasar a Cecilia Morel, la esposa del abanderado, a la audiencia.

El Mercurio, 18 de septiembre de 2009:
Con carcajadas celebró la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández, la frase que le dedicó Sebastián Piñera, cuando le regaló un ejemplar del libro sobre las 50 mujeres más importantes del mundo, que editó la Fundación Futuro. “En la próxima edición debería estar usted”, le dijo Piñera mientras ella recorría las páginas.

El abanderado de la Coalición por el Cambio fue recibido a las 19:15 horas en la Casa Rosada por la “Señora K”, y durante casi una hora -tiempo similar que le dedicó al presidenciable de la Concertación, Eduardo Frei, en la audiencia que le dio el 10 de este mes- hablaron sobre la integración de ambos países. Estuvo presente, además, el canciller Jorge Taiana, y luego se sumó la esposa de Piñera, Cecilia Morel.

Nota: El libro es de 1991. Se le quedaron unas cuantas mujeres fuera. Sólo una tontera para no tener tanto tiempo tirado el blog.

prensa3_0
Seguramente esta mañana te enteraste por El Mercurio del cambio de presidente en el Tribunal Constitucional, una de las instituciones más importantes del Estado…

Por decisión unánime de sus pares:
Ministro Marcelo Venegas, elegido presidente del TC

El magistrado integra el organismo por designación del Congreso y asumirá el próximo 28 de agosto, en reemplazo de Juan Colombo.
Sigue leyendo la versión de El Mercurio

A lo mejor no lees la prensa digital y te perdiste de algo….

Marcelo Venegas fue electo por unanimidad este martes
Ex director de Dinacos es nuevo presidente del Tribunal Constitucional

El abogado estuvo a cargo del organismo de comunicaciones de la dictadura en 1986, año en que el FPMR atentó contra Augusto Pinochet y se encontró el arsenal de Carrizal Bajo, tema por el cual aplicó censura previa a los medios. También fue uno de los votos decisivos a favor de la prohibición de la distribución de la píldora del día después. Su nombre concentró la adhesión de todos los miembros del Tribunal, incluido el DC Mario Fernández, con quien son cercanos.
Siga leyendo la versión de El Mostrador.

Ahora encuentra las 7 diferencias

Lo primero que hice al aterrizar en Dallas y pasar la siempre estresante barrera de policía internacional fue correr a una tienda de revistas. Miles de revistas. Ya sé, hay estadísticas horribles sobre todos los medios que han quebrado con la crisis, pero acá sigue habiendo publicaciones para todos los gustos. Una delicia.

La primera en atraer mi vista fue Wired, que llevaba en su portada al guapísimo Brad Pitt. Toqué la portada y era lo máximo, papel grueso, opaco y rugoso. Tuve que comprarla. Claro que lo de Brad fue un poco un engaño, porque lo que hace es una humorada de un par de párrafos, pero igual el número tenía algunas cosas interesantes. El punto es que la compra fue una decisión sensorial, pues probablemente no habría hecho click en ninguno de los artículos, pese a que visito con frecuencia el sitio de Wired.

También caí con el New Yorker. Siempre caigo aunque nunca alcanzo a leerlo entero. Ni siquiera me dí cuenta de que no era el último número. La portada era bella y traía un gran reportaje sobre la guerra en Irak que podría convertirse en la tercera parte de la serie Band of Brothers (si es que es cierto que hicieron una segunda en la guerra de Corea).

El reportaje cuenta la historia de un coronel que estuvo en la famosa batalla de Mogadiscio que se narra en La Caída del Halcón Negro (el libro de Mark Bowden llevado al cine por Scott Ridley). Un milico agresivo, duro, que va a derecho a matar. En Irak estuvo a cargo de la 101 Airbone Division, la misma de los paracaídista de la Segunda Guerra Mundial que retrata Band of Brothers. Hasta ahí la trivia, porque lo que el reportaje busca mostrar es cómo un hombre a cargo de una tropa puede condicionar la guerra al punto de desatar una masacre.

Como tenía una escala de tres horas y luego tomé un vuelo de la misma duración, también me dio tiempo de devorarme el New York Times en papel. Me sorprendió que titularan con un reportaje sobre los accidentes de auto por hablar por celular o mandar mensajes de texto (adentro venían dos páginas gigantes). El número dominical estaba excelente, pero me pareció que para un diario que está en crisis, no era un tema muy vendedor. Como sea, fui feliz leyendo en papel el diario que todos los domingos hojeo en internet.

Ya sé que esto parece una apología al papel, lo que es raro viniendo de alguien que trabaja en un medio digital y que muchas veces lee los diarios en la pantalla aunque los tenga en papel. Lo sé y es un poco una apología. Hoy amé el papel. Tener un menú como el que hay en los medios de EE.UU. y tener el tiempo de leer con calma me hizo comenzar bien el día.

el sabadoHace un buen rato que tengo tirado este blog por falta de tiempo. Esta semana estuve a punto de retomarlo varias veces, pero no encontré el minuto.

Primero fue la foto de la prensa chilena con Obama, o más que la foto misma, el pudor que me dio el making off y la forma en que los medios extranjeros leyeron el asunto. Ahora llego tarde y no vale la pena. Se ha escrito bastante y pueden encontrar distintas miradas aquí, aquí y aquí.

Días más tarde quedé sorprendida por la reacción de La Nación ante las críticas del Consejo de la Transparencia por la no publicación de la dieta del directorio del diario. Claaaro, estaba en la página 37 de la memoria. Me pregunto por qué nadie lo había visto. Pero lo más patético vino con la editorial del viernes pasado, que les dejo acá para que se formen su propia opinión y un post al respecto, pues también llego tarde.

Pero lo que finalmente me hizo retomar el blog fue la jibarización de la prensa de fin de semana. Hace meses ya que el montón de diarios que recojo en mi puerta para leer junto al desayuno viene decreciendo. Al principio no le tomé el peso y lo miré por el lado amable: la crisis pasaría pronto y por ahora requería menos tiempo para leer la prensa dominical. Con el pasar de los meses la cosa me empezó a preocupar. Hasta que el sábado pasado El Mercurio venía sin la revista El Sábado. Pensé que el diarero se había equivocado y la leí en internet sin drama. Pero ayer el asunto se repitió y bajé a decirle al suplementero que era como mucho dejarme sin revista dos semanas seguidas.

Ahí vino la mala noticia: “Si esa revista ya no sale más, es sólo para suscriptores”, me aseguró mi fiel diarero. No sabía si creerle o no. Más bien no quería hacerlo. Pero lo peor fue esta mañana: no venía la revista del Domingo. No podía ser. Bajé nuevamente el diarero insistió con sus malas nuevas: “Si tampoco sale. ¡Y esa revista tiene más de 40 años de historia!”, me dijo, empatizando con mi cara de escándalo. Ante mi desazón, se apiadó y fue a buscar un ejemplar que tenía guardado. Abajo de leía clarito: “Este ejemplar es gratuito y circula solo para los suscriptores de El Mercurio. Prohibida su venta”.

Maldición. Cuando La Tercera eliminó su revista de viajes y la pasó al diario me pareció una mala señal, pero no una gran pérdida. Pero la desaparición de las dos revistas de fin de semana de El Mercurio es mucho peor que eso. Ambas han tenido periodos de altos y bajos, pero son un aporte dentro de la monotonía de la prensa local. Sólo espero que sea temporal y no el comienzo del fin del diario en papel, como han anunciado los agoreros.

misil

El sábado los dos principales diarios chilenos informaron del viaje de la presidenta Michelle Bachelet, pero al leerlos parecía que hubieran estado en países distinto.

Mientras la portada de La Tercera destacaba la irritación del gobierno con la empresa de armamentos EADS por haber anunciado supuestas compras hechas por Chile. Si bien la adquisición de helicópteros y aviones eran conocidos para quienes siguen los temas de defensa, la inclusión de misiles Exocet estaba fuera de libreto. El gobierno negó que fuese cierto. De acuerdo a La Tercera, “altas autoridades” negaron la compra y la comitiva sufrió “impacto” por el “grave desliz”. Por la forma en que estaba relatado, parecía que había sido un hecho público acontecido durante la visita a Toulouse.

La versión de El Mercurio estaba fechada en París y era toda nice. El titular principal anunciaba visita de Sarkozy y sólo consignaba en el último párrafo la visita a EADS. ¿El corresponsal no habrá viajado a Toulouse con el resto de la comitiva?

La respuesta llegó al día siguiente en el mismo periódico:

“Tensos ante los dichos del presidente de la compañía, miembros de la comitiva se acercaron a los medios de prensa para explicar que eso no estaba contemplado y que la exposición había sido “muy delicada” en términos de defensa, por lo que se pidió guardar reserva, algo que no fue acogido por todos los medios”.

Si no era cierto el anuncio, ¿por qué es tan “delicado”? ¿No era mejor desmentir y listo? Nunca había visto un tratamiento de este tipo en democracia, en que las autoridades chilenas intentan -y casi logran- acallar un hecho público. ¿Tan sensible creen también que es el tema los medios que cubrieron el evento y no publicaron? ¿Fueron ellos responsables e irresponsable La Tercera o es al revés?

Como sea, fue un desatino comunicacional del gobierno tratar de tapar el sol con un dedo. Sobre todo después de que por años las autoridades se han llenado la boca con la transparencia en las compras de defensa. ¿Por qué la presidenta visita una empresa de armamentos? A mí me parece una mala idea en cualquier circunstancia. Ok, está el satélite, pero si estiman que la relación con los países vecinos está tan delicada como sugieren los últimos actos del gobierno, era mejor abstenerse de provocar.

Serie de retratos de Nicola Okin Frioli de mexicanos enmascarillados http://www.okinreport.net/

Serie de retratos de Nicola Okin Frioli de mexicanos enmascarillados http://www.okinreport.net/

Mientras escribo este post, debería estar empezando a crear anticuerpos contra la influenza común. La paranoia por la gripe porcina llegó a mi familia y tuve que vacunarme para que todos se quedaran tranquilos. Sé que nada asegura que estoy más protegida que antes, pues lo cierto es que el virus que tiene a todo el mundo aterrado es una mutación.

Más vale prevenir, pero odio que me atrape la paranoia. El otro día veía un despacho televisivo desde el Hospital del Tórax. El médico que hacía de vocero se asomó ante las cámaras para dar un mensaje de calma. Pero los periodistas se le tiraban encima, preguntándole si había casos positivos de influenza porcina. Es normal, todos queremos saber eso, pero estaban tan ansiosos que parecía que lo único que esperaban era un sí por respuesta.

La sensación térmica es de miedo. De que estamos desprotegidos. Las imágenes y relatos que llegan desde México son desoladores. Un país encerrado, enmascarillado, sin vida pública. Argentina y Perú cancelaron los vuelos al DF. En Chile los medios parecen en alerta. ¿No será mucho? ¿Servirá de algo?

Me puse a revisar estadísticas. La influenza a secas, la de todos los años, es un virus bastante más potente de lo que se cree. Según datos oficiales, en Estados Unidos, cada año mueren 36.000 personas debido a este mal. ¡Eso es mucha gente! Equivale a toda la población de una ciudad pequeña, como Villarrica o San Javier.

En Chile no encontré una estadística tan redonda. La influenza genera infecciones respiratorias graves que causan numerosas muertes, como la neumonía. Esto enreda un poco los datos. De acuerdo al Ministerio de Salud, cada 2 o 3 años se produce un brote epidémico. La mejora de las condiciones sanitarias y las masivas vacunaciones han disminuido las muertes. Por ejemplo en 1999 se registraron 131 fallecimientos, cifra que bajó a 54 en 2001. Para mantener a raya la estadística, cada año el gobierno gasta unos $ 5 mil millones en vacunas.

En México las vacunaciones comenzaron en 2004. Ese año, 10 mil personas murieron a causa de la influenza, pero se calculaba que se evitaron otras 22 mil.

¿Qué decir ante estas cifras? Por un lado, la influenza sí es muy mortal y para esta variedad aún no hay vacuna. Por otro, quizás le estamos poniendo demasiado color a una enfermedad que conocemos bien y que muta periódicamente. Estaba entre esos dos extremos cuando mi amiga Eme me mandó el link a un artículo del New York Times que entrega un interesante punto de vista.

La autora es Elizabeth Rosenthal, una doctora y periodista que ya vivió la gripe aviar mientras vivía en Beijing. De esa experiencia, advierte que la medida más útil para evitar el contagio es tan simple como lavarse a menudo las manos. Advierte que no sirve de nada andar con mascarillas en la calle, sino solo en lugares cerrados. Podría parecer menor, pero es obvio que la vida en México se ha visto alterada. No es normal ni humano que todo el mundo ande a rostro cubierto. Rosenthal dice que de su experiencia en Beijing puede concluir que esta costumbre es devastadora para el tejido social. Me lo puedo imaginar.

Sobre ese punto ha habido bastante desinformación, pues en la semana la BBC informó que las autoridades de salud mexicana no usaban tapabocas porque no servían para evitar el contagio. Lo insólito es que no lo habían comunicado a la población debido a que la gente se sentía más segura usándolas. Si vamos a la fuente oficial, la OMS dice que si bien las mascarillas pueden ayudar, es necesario usarlas correctamente para que sean útiles, lo que incluye cambiarlas cada vez que se humedezcan y no reutilizarlas

Volviendo las palabras de Rosenthal, la cantidad de contagios conocidos hasta hoy -comparado con las cifras anuales de influenza en Estados Unidos-, hablan hasta ahora de una crisis bastante suave. A su juicio, las medidas tomadas por las autoridades para prevenir la transmisión deben ser motivo de confianza, no de pánico. Añade que unas 1.000 personas murieron de gripe aviar, pero que las principales consecuencias fueron económicas.

Concluye Rosenthal: “Como médico, estudiante de Salud Pública e incluso como periodista, siento vergüenza cuando veo que la influenza porcina o H1N1 es llamada “el virus mortal”. La evidencia hasta ahora no sugiere que sea más mortífera que la influenza promedio. Y hay una frase que he visto a menudo: La Organización Mundial de la Salud no ha declarado la pandemia aún. La frase estaría bien -y transmitiría la suficiente información sin presumir de lo que el futuro depara- si le sacaran la palabra final, “aún”.

Por mientras, el pánico se extiende por el mundo y altera la vida de los mexicanos. Hoy me llegaron varios mensajes desde el DF. Dice mi amigo V:

Camino por Ciudad Influenza y no la reconozco. Desolada. Sin el terrorífico tránsito de siempre. Rostros que son todos ojos a causa de los tapabocas. No hay besos, abrazos, apretones de manos. No hay clases. Ni misas. Ni restaurantes ni discotecas. Ni cines. Tampoco teatros. Hasta los delincuentes están encerrados. Aquí ya nada pasa. Pero hay algo peor, la verdadera epidemia: el miedo, la discriminación. Ahora los mexicanos somos ante el mundo “los apestados”. Y eso es lo más grave. Ayuden a frenar todo eso, ¿si?

Otros dos correos hablan de lo que han hecho estos días encerrados en sus casas. Me gusta la mirada de mi amigo A, que refleja bien a los mexicanos que no dejan de quererse y tocarse pese a las mascarillas:

Ayer estuvo F en casa. La abrazamos, la besamos y ella dijo que eramos los primeros mexicanos que la trataban así, jajaja. (…) Y pues la locura porcina la he vivido en casa: la ciudad está, digamos, temporalmente clausurada y no hay donde ir. Salvo los irresponsables que nunca faltan y que andan en las calles como si nada, todos andamos guardados en casa. Mi mujer y yo decidimos pintar la casa, hacer comida un poco laboriosa (para perder tiempo), ver pelis y hacer el amor, jaja. Esos son mis días desde hace cuatro noches y dicen que va pa’largo.

Las Blackberries de la Casa Blanca

Las Blackberries de la Casa Blanca

Un poquito de autobombo no le viene mal a nadie.

No salió en LUN como yo bromeaba, pero el post sobre política 2.0 fue replicado en El Mostrador y obligó al senador Guido Girardi a responderle a Schaulsohn, quien en el Facebook de René Jofré lo había calificado como Don de la mafia.

“Yo no le doy autoridad moral a Schaulsohn para que hable de probidad y democracia. Hay que tener un poquito de autocrítica en la vida. Hay que aprender de los errores. Al menos por lo que han publicado algunos medios, él no debiera ser quien se arrogue las banderas de la transparencia y la probidad”, replicó Girardi. Me contaron que estaba indignado.

A raíz de otro post, el del fotógrafo de Obama, el anónimo bloguero Simenon escribió que ahora sí la Casa Blanca abrió una cuenta Flickr para que todos puedan ver las fotos de Obama.

Felicito la decisión, pues es una forma más amable de ver las imágenes oficiales del fotógrafo del presidente de Estados Unidos, Pete Souza.

Son famosas las imágenes de Obama usando su Blackberry (que el Servicio Secreto le acaba de devolver con un software que encripta las comunicaciones), pero no es el único adicto a los aparatitos tecnológicos. La foto que ilustra este texto es de las Blackberries de los asistentes a una reunión sobre Pakistán y Afganistán que tuvo lugar en gabinete presidencial. Cada teléfono es marcado con un post-it para que los dueños no se confundan de aparato. Esto ya vendría siendo como política 2.1.

Facebook de René Jofré

Facebook de René Jofré

Durante el último año un buen número de políticos se ha llenado la boca con su uso de las nuevas tecnologías o internet. Lo cierto es que en la práctica parecen ser pocos los que ocupan realmente las herramientas digitales. O las usan y nadie se entera. Quién sabe.

El año pasado el asunto demostró ser una herramienta de doble filo cuando al senador Guido Girardi lo funaron en Facebook por haber tratado de sacarse un parte en la carretera. Su perfil se llenó de insultos y quejas.

Después de eso, lo más insólito que he visto sucedió este fin de semana en el Facebook de René Jofré, el ex secretario general del PPD que hasta el sábado era precandidato a diputado por La Reina y Peñalolén. Durante los últimos meses mantenía un conteo de las firmas que iba juntando para competir en las primarias de su partido, pero este sábado anunció que se bajaba por Facebook y puso un link a su blog con la explicación. Básicamente le pasaron la máquina y le anunciaron que la cosa se decidiría por encuestas, escenario en el que no tenía posibilidad de ganar. Nada nuevo.

El segundo en comentar el anuncio de Jofré en Facebook fue el ex PPD Jorge Schaulsohn, quien usó esa plataforma para lanzar la más dura crítica que he visto en “on the record” a Guido Girardi:

Rene: Lei tus “razones”. Pero la verdad sea dicha es que nunca existio voluntad de abrir un concurso autentico. a Oscar Santaelices le hicieron la vida imposible obligandolo a dejar su trabajo. Esa es la tactica. O te sometes o quedas cesante. Tu eres un politico agudo, honesto y muy competente. Pero no tendras nunca espacio al margen de las maquinarias. Estaba contigo cuando Girardi te cerro el paso para promover a su padre y ahora lo hara con su hermana. Solo besando la mano del Don se puede avanzar. Esa es la verdad y seria bueno que alguien como tu lo dijera sin eufemismos. Tu pertenencia a la centro izquierda es una cosa; a una mafia es otra. Cuando gente de bien baja la serviz, todos pierden. (después le criticaron las faltas de ortografía)

La analogía de Girardi con un capo y al PPD con una mafia la escuché (y también leí) varias veces cuando el año pasado anduve reporteando en Cerro Navia, pero que lo diga Schaulsohn con todas sus letras da para titular de LUN. La relación entre Girardi y Schaulsohn merece una historia aparte que ya escribiré algún día, pero éste sería sin duda un capítulo importante. La férrea amistad que tuvieron por años y el posterior quiebre personal y político son parte del comidillo interno del PPD.

No fue lo único que sucedió en el Facebook de Jofré. El ex director de la Conadi Domingo Namunucura también hizo una crítica política a la decisión del partido y anunció lo que parecía un premio de consuelo: Jofré había sido designado secretario de asuntos nacionales del PPD.

Me imagino qué pasaría si los políticos usaran de verdad las herramientas digitales y las redes sociales para hacer su trabajo. ¿Se desencadenarían hechos políticos? ¿Se acercarían más a una parte del electorado? ¿Cuántos se atreverían a ser sinceros? ¿Podrían surgir nuevos liderazgos?

El año pasado un alumno escribió un reportaje sobre el uso que hacen los políticos de internet. Se reía de aquellas páginas en que ni ellos mismos se metían, como la de Juan Antonio Coloma, que en esa época promediaba 0,1 visitas diarias o el blog de Pedro Muñoz, el senador que fue sorprendido mirando fotos de mujeres en internet: “El blog comienza en septiembre del 2004. Y hasta la fecha ha planteado 411 discusiones. Comentarios que ha recibido: el 2004 y 2008, cero; 2006 y 2007, uno cada año; 2005, veintiún. Cómputo final: 23 respuestas. De esos 23 comentarios, 8 son spam, entre los que destacan uno de la libido masculina y otro de la migración canadiense. Dos están suprimidos por el administrador y uno es de él mismo: “haremos lo posible por acoger vuestra crítica”. Los otros trece son comentarios variados. ¿Alguno con respecto a las fotos? Obvio: “viejo verde”, reza el único comentario del 2006″.

more about “Obama by Pete Souza“, posted with vodpod

El otro día estaba buscando una foto para ilustrar una columna sobre Obama y su relación con América Latina. Era difícil porque todavía se había juntado con muy pocos presidentes de la región. Recurrí entonces a la página de la Casa Blanca, pensando que al igual que en el sitio fotográfico de la presidencia chilena, encontraría muchísimas imágenes de Obama liberadas de cobro. Me equivoqué.

Pese a que durante su campaña Obama se lució usando todo tipo de herramientas de internet, la nueva página de la Casa Blanca deja mucho que desear, al menos desde el punto de vista periodístico. La forma de ordenar la información es confusa. Están todos los comunicados de prensa, pero hay un blog cuya lógica no es muy clara y no hay fotos de todas las actividades. Pero las que hay, son increíbles.

Usando un sistema de slideshows, el fotógrafo de Obama, Pete Souza, entrega una mirada totalmente distinta de lo que uno está acostumbrado a ver en las actividades oficiales.

Como se ve en las imágenes que encabezan este post, Souza se especializa en captar lo que ocurre tras las cortinas del poder. Obviamente hay una política comunicacional detrás y a través de la puerta entreabierta del Air Force One nos muestra a Hillary Clinton carcajeandose con Obama, no vaya a uno a creer que la secretaria de Estado y el Presidente mantienen alguna rivalidad de campaña.

Pero también hay fotos que simplemente captan momentos a los que uno no tendría acceso de otra forma, como agentes del Servicio Secreto y el consejero de seguridad nacional coordinando en el avión los detalles de una visita a Bagadad, o un par de asesores escuchando tras la puerta de una importante reunión en Londres. Hay otras imagenes que parecen haber sido publicadas sólamente por el gusto de mostrar fotografías de autor, como el avión presidencial en medio de la bruma o la espalda de la primera dama mirando a un Obama difuminado firmando un documento.

Recomiendo también darse una vuelta por el sitio personal de Pete Souza, que les dará la bienvenida con una romántica foto de Barack y Michelle Obama mirándose a los ojos y riéndo en un ascensor de carga, rodeados de formales tipos en smoking, probablemente agentes de seguridad.

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